45 ANIVERSARIO DEL CENTRO EVANGÉLICO DE ESTUDIOS BÍBLICOS (CEEB)

En la presentación de este Curso hemos mencionado que tiene una relevancia especial por celebrar el cuadrigésimoquinto aniversario de nuestra fundación y el trigésimo de la inauguración de los locales de nuestra sede social. Al principio, las clases empezaron a impartirse en el local superior del templo de la iglesia de la calle Teruel. Hacía poco tiempo que se había aprobado la primera Ley de Libertad Religiosa en pleno franquismo y después de muchos años de tolerancia, las iglesias habían experimentado un notable crecimiento. Era, pues, el momento apropiado para empezar la andadura de una institución dedicada a la educación bíblico teológica formal bajo los auspicios de la Alianza Evangélica Española.

Han pasado cuarenta y cinco años y si contemplamos este tiempo en perspectiva no podemos por menos que dar gracias a Dios por su fidelidad. Un grupo entusiasta de alumnos, entre los que me contaba, empezamos a estudiar en el otoño de 1969 un currículo cuyo contenido era semejante al que actualmente se imparte en el Curso Superior.

Los mejores profesores que entonces estaban disponibles, residentes en la ciudad de Barcelona o en las comarcas cercanas, tomaron entre sus manos la responsabilidad de formar a hermanos jóvenes y a otros que no lo eran tanto, pero deseaban prepararse adecuadamente para servir al Señor de la manera más elevada posible. Para eso el estudio profundo de la Biblia era fundamental. Al mismo tiempo se invitaban a profesores de otros lugares de España y del extranjero, aprovechando su visita a nuestro país o expresamente, para que impartieran seminarios sobre determinadas materias de las que eran especialistas.

Los tiempos han cambiado y mientras hoy seguimos contando con un buen cuerpo de profesores y mejores medios y recursos para enseñar, notamos la falta de un mayor interés general por estudiar la Palabra de Dios, como algo prioritario. Es verdad que en la actualidad todo el mundo está muy ocupado en múltiples cosas, pero si existiese una férrea voluntad por aprender, muchos más se podrían aprovechar de la formación que ofrecemos a las iglesias en estos momentos. También han aparecido nuevas formas de acceder a la formación bíblico-teológica, de manera que la presencial, en cierta manera, se está resintiendo. Pero en la nueva etapa que empezamos en 2012, hemos compaginado la presencial con la on-line y ha dado sus frutos.

El CEEB fue pionero en la enseñanza nocturna, una manera de facilitar el acceso a la formación sin necesidad de estar en una institución residencial. En eso radicó buena parte de su éxito, porque los hermanos podían seguir un plan de estudios sin tener que ingresar en un Seminario, aquí o en el extranjero, y seguir trabajando en su profesión, ya que podían recibir las clases una vez finalizada su jomada laboral de lunes a viernes y aprovechar los fines de semana para estudiar y preparar los trabajos que se les exigía. Sabían que eran cuatro años en los que el objetivo principal era terminar sus estudios y luego ya tendrían tiempo suficiente de poner en práctica lo que habían aprendido.

Ahora, cuarenta y cinco años después, seguramente sea necesario reflexionar y revisar nuestras estructuras para hacer frente a los desafíos que tenemos delante si finalmente los estudios teológicos de las entidades protestantes tienen reconocimiento oficial de las autoridades académicas de nuestro país. Sobre los hechos del pasado alzamos nuestra vista al futuro próximo y lejano para seguir buscando la voluntad de Dios en la formación bíblica de su pueblo

Pedro Puigvert, Presidente del CEEB