El crecimiento de la iglesia

Un acercamiento práctico de los principios del creciemiento de la iglesia, por Jong-Yun LEE

Introducción

La renovación espiritual eficaz y el crecimiento de la Iglesia son posibles cuando los principios aplicados en este ámbito son bíblicos. Nosotros ya hemos examinado numerosas aplicaciones bíblicas y prácticas utilizando el principio que llamamos: “El ABC/3Pr de la renovación espiritual y del crecimiento de la Iglesia”:

- Oración Ardiente;

- Predicación Bíblica del nuevo nacimiento y del crecimiento espiritual;

- Programa Constante.

  1. Oración ardiente

    Efesios 6:18: “Orando en todo tiempo con toda oración y súplica en el Espíritu y velando en ello con toda perseverancia y súplica por todos los santos”.

    La oración es la ofrenda de nuestros deseos a Dios, por los motivos que están en conformidad con su voluntad. Nosotros la ofrecemos en nombre de Cristo, confesando nuestros pecados y reconociendo sus misericordias con gratitud. La oración ardiente es ferviente (“en el Espíritu”), perseverante (“en todo tiempo”), persistente (“con toda perseverancia”) y sacrificial (“velando en ello con toda perseverancia y súplica por todos los santos”). La oración ardiente es esencial en el avivamiento, en la renovación espiritual y en el crecimiento de la Iglesia. Ella es también vital para la evangelización mundial. La oración nos guarda, no solamente en una posición de dependencia de nuestro Señor Jesucristo, sino busca también el poder del Santo Espíritu para proclamar el evangelio con audacia y claridad, como lo debemos hacer (Col. 4.2-6). La oración renueva nuestra fe, nuestra unidad y nuestro testimonio en Cristo por la gracia de Dios.

    1. Oración de la aurora

    Si Corea es conocida por ser el país de la Mañana tranquila, la Iglesia coreana lo es igualmente por la vida de oración. Las iglesias coreanas son las iglesias de la oración matinal. ¿Me permitís recomendaros el establecimiento de trescientos sesenta y cinco días de oración antes de la aurora en vuestra iglesia local? El amanecer es el momento en que nuestro poder de concentración está en su punto supremo, sin ninguna distracción.

    Después de visitar Corea, los hermanos y hermanas que vienen de algunas partes del mundo se consagran a instaurar la oración antes de la aurora en sus respectivos países, como en las Filipinas, Japón, África, India, China, Rusia, y también en el barrio de Harlem en Nueva York. ¿No será ya el tiempo que Francia y toda Europa, también se abrasen de nuevo de un fuego espiritual, reanimado por el tiempo de oración constante y ardiente?

    1. Estrategia del “mar Rojo”
  2. Todo creyente, toda iglesia local, toda denominación deberá enfrentar, en un momento u otro, una suerte de mar Rojo que parecerá impenetrable, imposible de atravesar. Nuestro comité de planificación del Movimiento AD 2000 ha adoptado la estrategia del mar Rojo como estrategia de oración para su movimiento. Permitidme proponeros esta estrategia a fin de atravesar vuestro propio mar Rojo, tanto en el terreno personal, eclesiástico o de evangelización. Determinad, en principio, cuáles son los obstáculos que debéis afrontar; después haced un llamamiento a la oración, al ayuno mismo, y Dios os capacitará para marchar a pie por el cauce seco, abriendo vuestro “mar Rojo”.

  3. Predicación bíblica

    1 Timoteo 4:1-2: “Pero el Espíritu dice claramente que en los postreros tiempos algunos apostatarán de la fe, escuchando a espíritus engañadores y a doctrinas de demonios; por la hipocresía de mentirosos que, teniendo cauterizada la conciencia,”.

    Para la preparación de la predicación, nosotros practicamos la exégesis que utiliza el método gramático-histórico-teológico de estudio de las Sagradas Escrituras, que es verídico e infalible. Estimados hermanos, seamos asiduos en nuestra preparación de la predicación. Los textos originales utilizados para el estudio exegético, en hebreo y en griego, nos abren, así como al rebaño de nuestro Señor, muchos matices espirituales y prácticos que se encuentran en la Santa Palabra de Dios. Conservemos nuestra práctica de la exégesis para utilizarla en nuestra preparación de la predicación. Un pastor que se renueva favorece la renovación de la Iglesia, de la predicación y de la vida.

    Hechos 6: 4: “Y nosotros persistiremos en la oración y en el ministerio de la palabra”.

    La Palabra de Dios es personal (Jn. 1:1, 1:14), viva (1 P. 1:3,23,25) y permanece para siempre (Mt. 5:18, 24,35).

    El poder de la Palabra de Dios, crea (Sal. 148:5, Gn. 1:3), sostiene (He. 1:3, Ro. 10:17) y santifica ( Jn. 17:17).

    El ministerio de la Palabra es un ministerio de aprendizaje (Hch. 6:4), de enseñanza (Hch. 2:42, 4:25, 5:25, 42, 8:25, 10:18, 11:18, 20:20-21,27) y de testimonio (2P. 1:21, 2 Ti. 3:16, 1 Co. 2:4, 4:20).

    1. Principios de la predicación bíblica
      1. ¡Echar tantas redes como sea posible!

      Esto quiere decir ofrecer a la asamblea diferentes posibilidades y diversos lugares de estudio y de predicación bíblica. Cada miembro debe ser pescado en la red por una o por otra de las predicaciones. Aquí, a la Iglesia presbiteriana de Seúl, en el día del Señor, hay tres cultos principales (9,00 horas, 11,20 horas y 14,00 horas) y un culto de alabanza (17,00 horas), dos cultos el miércoles (11,00 horas y 19,00 horas), la oración diaria antes de la aurora (5,30 horas), la oración de la noche del viernes, sin olvidar el tiempo de alabanza en las casas y en las escuelas de la Iglesia. En cada culto o reunión se entiende que habrá una predicación bíblica, pronunciada por el pastor principal o por uno de los pastores auxiliares.

      1. Tratar de alimentar

      Predicar y enseñar para atender a cada persona. Establecer un contacto entre dos mundos, el mundo bíblico y el mundo de hoy, utilizando las ilustraciones y las aplicaciones prácticas.

      1. ¡Hacer a ellos discípulos!

      La predicación bíblica no consiste simplemente en transmitir el conocimiento de una persona a otra, sino a desafiar al oyente para una transformación tangible de la vida a través de esta enseñanza.

    2. Renovación por la predicación bíblica
  4. La predicación bíblica y el estudio bíblico, en la Iglesia presbiteriana de Seúl, han producido una renovación tal de la Iglesia que el ambiente comunitario ha cambiado completamente. Las personas heridas espiritualmente han sido curadas y el crecimiento espiritual se ve con toda claridad. La mayor parte de los obstáculos al crecimiento de la Iglesia han sido eliminados. Desde entonces, el movimiento de arrepentimiento y de oración ha visto la luz.

  5. Programa constante
  6. Los programas de la Iglesia deben ser compatibles con los principios bíblicos de la renovación espiritual y del crecimiento de la Iglesia. Hay tres pilares en el programa “constante” de la Iglesia; los tres están basados sobre la adoración:

    • - educación cristiana;
    • - evangelización mundial;
    • - Gasto santo o “santo despilfarro”.
    1. Educación cristiana – Palabra de Dios

    El programa de educación de nuestra Iglesia tiene el objetivo de hacer vivir a los miembros como “ciudadanos del cielo” maduros, buscando parecerse a Jesucristo siguiendo su ejemplo.

    Esto se espera profesando la fe de los apóstoles y enseñando esta fe en todos los programas de la escuela de la Iglesia. Los objetivos son los siguientes:

    • - experiencia del nuevo nacimiento;
    • - madurez cristiana;
    • - manifestación de la justicia de Dios.

    El comité de educación de la Iglesia, compuesto de educadores cristianos profesionales, prepara, en este momento, el material de estudio cristiano de calidad para los enseñadores y los alumnos de las escuelas dominicales. El título provisional es este: “Currículo de la vida del ciudadano del cielo”. Nosotros insistimos en la importancia de la confesión del Dios trinitario delante de todo hombre, la experiencia de su presencia en nuestras vidas personales, el crecimiento hacia la madurez espiritual en tanto que ciudadanos del reino de los cielos.

    ¿Me permitís recomendaros una puesta al día frecuente de los currículos de educación cristiana en la Iglesia, en vistas a contribuir a su renovación y a su crecimiento y a la evangelización mundial?

  1. Evangelización mundial – la voluntad de Dios

El mandato de la Iglesia es cumplir el “envío misionero” ordenado por nuestro Señor Jesucristo. En nuestra Iglesia, hay 39 asociaciones de evangelización, algunas constituidas de mujeres, otras de hombres, ellas existen y funcionan en todos los tramos de edad con el objetivo de hacer progresar la evangelización nacional y mundial. Tenemos una preocupación particular por la misión en Asia y en el antiguo bloque comunista, muy especialmente por Corea del Norte. Actualmente sostenemos plenamente a 44 misioneros que trabajan en el campo misionero en África, en Asia y en la Europa del Este.

¿Me permitís recomendaros una reorganización de los programas de actividad, a fin de que las asociaciones de evangelización tengan su lugar como ministerio esencial?

  1. Las santas ofrendas de amor para Dios

Mateo 26:6-13 es un texto sobre el “santo despilfarro”

Los creyentes del tiempo del AT eran generosos hacia la obra del ministerio. Nuestro don debe ser santo si nosotros deseamos construir el Tabernáculo Santo del Señor y no fabricar un buey de oro. La Iglesia debe, en efecto, servir con amor y verdad. Debemos servir a nuestro prójimo con todo nuestro corazón, sosteniendo los ministerios de evangelización y de diaconado por las ofrendas sinceras hechas al Señor. La Iglesia presbiteriana de Seúl actúa en los ministerios cerca de los minusválidos, las personas sordas, así como las mentalmente y físicamente inválidas. Después del culto del domingo, un grupo llamado “Ministerio de amor” está al servicio de los hermanos y hermanas preciosos a los ojos de Dios, y que nosotros debemos considerar lo mismo.

¿Me permitís que os anime, queridos hermanos y hermanas, a ejercer con perseverancia los ministerios compasivos, juntamente con la educación bíblica y la evangelización?

A medida que lo hagáis, los creyentes a quienes aportáis vuestro cuidado pastoral acabarán por hacer las ofrendas con placer, dando de sus bienes, a saber el santo despilfarro, ya sea que se trate de tiempo, de talentos o de finanzas, para sostener ministerios semejantes.

Conclusión

Que Dios nos conceda la renovación espiritual y el crecimiento en las iglesias, en vistas a una evangelización mundial, por medio de una oración ardiente, la predicación bíblica y los “Programas constantes”, ¡por su gracia y para su gloria!

Traducido por Pedro Puigvert
Extraído de La Revue Reformée Nº 249 de enero de 2009.
Publicado con permiso